°°° Reseña Histórica

Última actualización: lunes, abril 03 de 2023

 

El Colegio para Hijos de Empleados de la Contraloría General de la República nació con el propósito de brindar educación y bienestar a las familias de los funcionarios de la Contraloría General de la República.

Su creación fue autorizada mediante el Decreto 929 de 1976, expedido durante la administración del Contralor General de la República, Aníbal Martínez Zuleta, con el fin de organizar un establecimiento educativo de enseñanza primaria. Posteriormente, esta disposición fue reglamentada a través de la Resolución Orgánica No. 6539 del 14 de febrero de 1977, mediante la cual se creó y organizó oficialmente el Colegio. Más adelante, la Resolución Orgánica No. 9862 del 10 de febrero de 1983 reglamentó su funcionamiento, fortaleciendo su misión educativa y su compromiso con la formación integral de los estudiantes.

El Colegio inició labores el 21 de febrero de 1977 en una sede ubicada en la Calle 43 No. 8-40, ofreciendo los niveles de Preescolar y Primaria, con una población inicial de 174 estudiantes. Con el paso de los años, la comunidad educativa creció significativamente: en 1978 contó con 261 estudiantes, en 1979 con 477 y en 1980 alcanzó una población de 836 estudiantes, consolidándose como un espacio de formación y bienestar para las familias de la Entidad.

De igual manera, el artículo 89 de la Ley 106 de 1993 creó el Fondo de Bienestar Social de la Contraloría General de la República como una entidad con personería jurídica, autonomía administrativa y presupuesto propio, adscrita a la Contraloría General de la República. Asimismo, el artículo 90, numeral 6 de la misma Ley, estableció como una de sus funciones la administración del Colegio para Hijos de Empleados de la Contraloría General de la República, fortaleciendo el compromiso institucional con la educación y el bienestar de las familias de sus funcionarios.

A partir de 1994, el Proyecto Educativo Institucional adoptó el nombre “Educando para la vida y la participación ciudadana”, fortaleciendo su enfoque en la formación integral y el desarrollo de ciudadanos comprometidos con la sociedad. Posteriormente, en los años 2002 y 2009, con la participación de padres de familia, docentes y estudiantes, se llevaron a cabo la Primera y Segunda Constituyente Educativa, espacios de participación pedagógica que permitieron actualizar y fortalecer el Proyecto Educativo Institucional, haciendo énfasis en áreas como inglés, sistemas, artes y control fiscal.

Entre 2012 y 2013 se implementó la filosofía Reggio Emilia para niños entre los 3 y 8 años, promoviendo el reconocimiento de sus habilidades y la construcción del conocimiento a través de la exploración y la escucha activa. Desde 2013 también se fortalecieron las habilidades deportivas, lúdicas y académicas mediante actividades complementarias en disciplinas como fútbol, voleibol, música, artes, inglés y natación, así como la organización de los estudiantes por ciclos de aprendizaje para favorecer el desarrollo integral y la construcción de proyectos de vida.

Durante los años 2014, 2015 y 2016 se adelantó la obra de reforzamiento estructural del Colegio. Más adelante, en cumplimiento del Decreto 1421 de 2017 sobre educación inclusiva, en 2019 la Institución acogió a una estudiante en condición de discapacidad en primaria, reafirmando su compromiso con la inclusión y la equidad educativa.

Con el Acuerdo 004 de febrero de 2020 se reglamentaron las políticas de ingreso al Colegio, ampliando la cobertura para que más niños pudieran acceder a la institución educativa. En 2021 se fortalecieron los procesos institucionales mediante la implementación de herramientas tecnológicas para matrículas, seguimiento académico y convivencia escolar, además de la actualización del modelo pedagógico con enfoque en la Enseñanza para la Comprensión (EpC). Ese mismo proceso permitió avanzar en la cualificación institucional y obtener la certificación de calidad EFQM, otorgada tras un trabajo conjunto con la Fundación Colombia Excelente.

Durante 2022 se continuó fortaleciendo el modelo pedagógico de la EpC mediante la actualización curricular, el ajuste de los planes de estudio y el fortalecimiento de los procesos de convivencia escolar, promoviendo relaciones interpersonales sanas, acuerdos de aula y estrategias de prevención y mediación de conflictos, en concordancia con la normatividad vigente.

Volver
arriba